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miércoles, 2 de mayo de 2012

Escombros provocados por el tsunami de Japón se dirigen a América


Toneladas de escombros provocados por el tsunami causado tras el terremoto que asoló Japón el 11 de marzo del año pasado e impulsados por el viento y las corrientes marinas se están dirigiendo hacia América mucho más rápido de lo esperado, según informa el diario The Guardian.

Entre los escombros se encuentran muebles, pelotas de fútbol o equipos de pesca. La mayoría de los objetos que flotan en las costas de Japón, como los coches y edificios casi enteros, se desintegrarán progresivamente en pedazos más pequeños, pero otros más resistentes, como los barcos, podrían llegar intactos a Estados Unidos.


Los científicos creen que los objetos más ligeros comenzaron a llegar a las costas de Estados Unidos el pasado noviembre o diciembre. La coordinadora de escombros marinos de tsunamis de la Administración Nacional del Océano y Atmósfera (NOAA), Ruth Yender, asegura que los trabajadores de la agencia que rastrean los escombros han realizado recorridos en aviones de la Guardia Costera que patrullan con regularidad Hawai y han confirmado la llegada a la isla de trozos de madera, botes y partes de automóviles.

Algunos hallazgos extraños ya se han dado a conocer. Peter Mark, un vecino de la Columbia Británica, en Canadá, estaba conduciendo su vehículo todo terreno en una aislada playa de la isla Graham cuando vio un gran contenedor blanco que tenía dentro una motocicleta Harley Davidson matriculada en Miyagi, una de las ciudades más afectadas por el tsunami.

La moto estaba oxidada, sobre todo las ruedas y el manillar, pero el logo en el tanque de combustible era inconfundible. "Primero pensé, esto tiene que ser la cosa más rara que nadie ha encontrado nunca", dijo Mark, que también encontró en el contenedor unos cuantos palos de golf, herramientas y equipo para acampar.

La prefectura de Miyagi fue la parte más afectada de Japón, con más de 11.000 muertos y desaparecidos. La corriente oceánica Kuroshio hace una ruta casi directa de la costa este de Japón a América del Norte, pasando junto a las islas de Haida Gwaii.

Otro caso sorprendente es el protagonizado por un adolescente nipón de 16 años, Misaki Murakami, que aseguró ser el propietario de un balón de fútbol que fue hallado recientemente en las costas de Alaska (EE.UU.) tras ser arrastrado por el tsunami de 2011. La pelota, sobre la que hay escritos varios mensajes con caracteres japoneses que aún pueden leerse, fue encontrada en una playa hace unas semanas por un matrimonio, David y Yumi Baxter, que reside en las afueras de Anchorage, la capital del estado más septentrional de Estados Unidos.

Funcionarios del estado de Washington colocaron la semana pasada carteles advirtiendo a los residentes de posibles escombros que llegan a las playas y que podrían ser contaminantes.

El gobierno japonés estima que 4,8 millones de toneladas de escombros fueron arrastrados al mar durante el tsunami.

Washington, Oregon, la Columbia Británica y Alaska recibirán la mayor parte de los escombros, mientras que los que se dirijan a California serán llevados por las corrientes que empujan los objetos de nuevo al mar.

Toneladas de escombros provocados por el tsunami causado tras el terremoto que asoló Japón el 11 de marzo del año pasado e impulsados por el viento y las corrientes marinas se están dirigiendo hacia América mucho más rápido de lo esperado, según informa el diario The Guardian.

Entre los escombros se encuentran muebles, pelotas de fútbol o equipos de pesca. La mayoría de los objetos que flotan en las costas de Japón, como los coches y edificios casi enteros, se desintegrarán progresivamente en pedazos más pequeños, pero otros más resistentes, como los barcos, podrían llegar intactos a Estados Unidos.

Los científicos creen que los objetos más ligeros comenzaron a llegar a las costas de Estados Unidos el pasado noviembre o diciembre. La coordinadora de escombros marinos de tsunamis de la Administración Nacional del Océano y Atmósfera (NOAA), Ruth Yender, asegura que los trabajadores de la agencia que rastrean los escombros han realizado recorridos en aviones de la Guardia Costera que patrullan con regularidad Hawai y han confirmado la llegada a la isla de trozos de madera, botes y partes de automóviles.

Algunos hallazgos extraños ya se han dado a conocer. Peter Mark, un vecino de la Columbia Británica, en Canadá, estaba conduciendo su vehículo todo terreno en una aislada playa de la isla Graham cuando vio un gran contenedor blanco que tenía dentro una motocicleta Harley Davidson matriculada en Miyagi, una de las ciudades más afectadas por el tsunami.

La moto estaba oxidada, sobre todo las ruedas y el manillar, pero el logo en el tanque de combustible era inconfundible. "Primero pensé, esto tiene que ser la cosa más rara que nadie ha encontrado nunca", dijo Mark, que también encontró en el contenedor unos cuantos palos de golf, herramientas y equipo para acampar.

La prefectura de Miyagi fue la parte más afectada de Japón, con más de 11.000 muertos y desaparecidos. La corriente oceánica Kuroshio hace una ruta casi directa de la costa este de Japón a América del Norte, pasando junto a las islas de Haida Gwaii.

Otro caso sorprendente es el protagonizado por un adolescente nipón de 16 años, Misaki Murakami, que aseguró ser el propietario de un balón de fútbol que fue hallado recientemente en las costas de Alaska (EE.UU.) tras ser arrastrado por el tsunami de 2011. La pelota, sobre la que hay escritos varios mensajes con caracteres japoneses que aún pueden leerse, fue encontrada en una playa hace unas semanas por un matrimonio, David y Yumi Baxter, que reside en las afueras de Anchorage, la capital del estado más septentrional de Estados Unidos.

Funcionarios del estado de Washington colocaron la semana pasada carteles advirtiendo a los residentes de posibles escombros que llegan a las playas y que podrían ser contaminantes.

El gobierno japonés estima que 4,8 millones de toneladas de escombros fueron arrastrados al mar durante el tsunami.

Washington, Oregon, la Columbia Británica y Alaska recibirán la mayor parte de los escombros, mientras que los que se dirijan a California serán llevados por las corrientes que empujan los objetos de nuevo al mar.

Via:GenteTuya.com